Procedimientos de instalación de gas en edificios habitados, de pública concurrencia e industriales: terminología; familias de gases; características del gas; empresa instaladora; dimensionado de tuberías; esquemas; mecanismos de montaje; instalación de aparatos; dispositivos de seguridad; ensayos y pruebas; evacuación de humos y entrada de aire para la combustión. Instalaciones y suministros; condiciones de diseño a cumplir; aparatos de medida y verificación.

terminología

En una instalación de gas conviene distinguir entre acometida, instalación receptora, instalación individual, instalación común, llave de corte, contador, regulador y aparato de consumo. La instalación receptora es el conjunto de tuberías y elementos que llevan el gas desde la red o desde la salida del almacenamiento hasta los aparatos.

También se habla de tramo, montante, derivación, línea individual, batería de contadores y local técnico. En edificios habitados, de pública concurrencia e industriales, la seguridad depende de que cada uno de estos elementos esté bien identificado y accesible.

familias de gases

Sin embargo, dada la diversidad de origen y composición de los diferentes combustibles gaseosos, la clasificación principal es la recogida en la norma UNE 60.002, establecida según un parámetro llamado Indice de Wobbe (W), que se define como el coeficiente entre el poder calorífico superior (PCS) en kcal/Nm3 y la raíz cuadrada de la densidad relativa del gas. Su expresión matemática será:

$$W=\frac{PCS}{\sqrt{d}}$$

Según este criterio, los combustibles gases se clasifican en tres familias:

  • Primera familia. De bajo índice de Wobbe: gas manufacturado, aire metanado.
  • Segunda familia. Con índices de Wobbe intermedios: gas natural o gas ciudad, hidrógeno, aire propanado
  • Tercera familia. De altos índices de Wobbe: GLP (butano y propano).

El término «gas ciudad» hace referencia al gas natural que se suministra de forma continua a través de una red de tuberías subterráneas para uso doméstico o comercial. Históricamente, el gas ciudad era un gas manufacturado y tóxico, pero hoy en día es sinónimo de gas natural y se utiliza para cocinar, calentar agua o calefacción.

características del gas

Las principales características que importan en instalación son: poder calorífico, densidad relativa, presión de suministro, índice de Wobbe, inflamabilidad y comportamiento ante fugas. Estas propiedades determinan el dimensionado, la regulación, la combustión y la seguridad de uso.

Un ejemplo sencillo: un gas con alto poder calorífico aporta más energía por metro cúbico, pero también exige que el aparato esté preparado para esa familia de gas. Además, la relación entre presión, caudal y pérdida de carga condiciona el diámetro de las tuberías.

empresa instaladora

La empresa instaladora autorizada es la que puede ejecutar, reparar, modificar y poner en servicio instalaciones de gas conforme a la normativa. Antes de la puesta en servicio se exige la documentación reglamentaria, como certificado de instalación, y en ciertos casos proyecto, memoria técnica o certificado de dirección de obra.

En la práctica, esta empresa debe comprobar la adecuación del local, los materiales, la estanqueidad, la ventilación y la correcta conexión de aparatos. También es responsable de dejar la instalación identificada y con sus elementos de corte y seguridad accesibles.

Las instalaciones de gas, tanto tuberías como tanques o depósitos de almacenamiento, deben ser realizadas por un instalador de gas autorizado por el Ministerio de Industria.

dimensionado de tuberías

El dimensionado busca que llegue el caudal necesario a cada aparato sin superar pérdidas de carga admisibles ni velocidades excesivas. En el cálculo se tienen en cuenta la longitud real y equivalente, el caudal simultáneo, la presión disponible (presión en la acometida) y presión de utilización de los aparatos, pérdidas de carga que se producen en la tubería y accesorios, y el diámetro interior y material de la tubería.

Como criterio práctico, una velocidad excesiva puede aumentar ruido, vibraciones y pérdidas de carga; en el material consultado se menciona que la velocidad del gas en la tubería no debe superar 20 m/s. También se usa la longitud equivalente, que puede tomarse como LE=1,2×LR, para compensar codos y accesorios.

esquemas

Acometida, llave de corte, regulador, contador y aparatos de consumo

Los esquemas más habituales son: instalación individual, instalación común con contadores, montantes, derivaciones y ramales. En edificios, el recorrido suele ir desde la red o el depósito hasta el contador, y de ahí a cada instalación interior y a cada aparato.

La instalación de alimentación de gas a un quemador desde el punto de suministro, recibe el nombre de línea de gas (ver fig. 7.12) y está compuesto de dos partes denominadas: línea de regulación y línea de mando.

La línea de regulación prepara el gas para su utilización y está compuesta por:

  • Válvula de aislamiento de corte rápido.
  • Filtro de gas. Para eliminar impurezas.
  • Regulador de presión. Para bajar la presión de la acometida al valor de la presión de utilización. Vendrá equipado con un manómetro.

La línea de mando realiza el control del suministro del gas al quemador y está compuesta por los siguientes elementos:

  • Electroválvula de regulación y seguridad.
  • Presostato de mínima. Que cortará el suministro de gas si su presión desciende de un valor mínimo.
  • Electroválvula de mando. Controlada desde la caldera o quemador para automatizar su funcionamiento.

Las tuberías, tanto de acero como de cobre, deberán ser revisadas periódicamente, con un mínimo de cada dos años según la actual reglamentación.

mecanismos de montaje

Las tuberías utilizadas para la alimentación de los aparatos consumidores (quemadores, calderas, motores, etc.) deben ser de materiales adecuadas que no sean atacados por el gas que van a conducir. Los materiales autorizados son: plomo, acero, cobre y polietileno, y los flexibles, a base de elastómeros de media y alta densidad.

La colocación de las tuberías de gas podrá ser vista, empotrada o enterrada, debiendo en cada caso cumplir unos determinados requisitos.