Propiedades y clasificación de materiales plásticos

Los plásticos son polímeros sintéticos o semisintéticos (grandes cadenas formadas por la unión de moléculas llamadas monómeros) que destacan principalmente por su ligereza y baja densidad, bajo coste de producción, alta resistencia a la corrosión química y ambiental, y su gran capacidad aislante tanto térmica como eléctrica. Su rasgo más importante es la plasticidad, es decir, la excelente propiedad que les permite deformarse de manera permanente y ser moldeados fácilmente con presión y calor en formas muy complejas.

A nivel técnico, se organizan en tres grandes familias según su estructura interna y cómo reaccionan a la temperatura:

  • Termoplásticos: Son los más comunes y utilizados en el mercado. Sus cadenas moleculares están dispuestas de forma lineal o ramificada, lo que permite que se fundan al calentarse y se endurecen al enfriarse, un ciclo físico reversible que se puede repetir muchas veces sin degradar el material. Por eso son los más fáciles y viables de reciclar mecánicamente. Aquí entran el PET de las botellas de bebidas (Código 1), el HDPE de los envases de detergente (Código 2), el PVC de las tuberías y perfiles (Código 3), o el Polipropileno (PP) de los tápers y envases médicos (Código 5).
  • Termoestables: Solo se moldean una vez mediante un proceso llamado curado. Al calentarse por primera vez sufren una reacción y un cambio químico irreversible que entrelaza fuertemente sus cadenas moleculares en una red rígida; si se les vuelve a aplicar calor intenso, no se ablandan ni se funden, sino que se queman y se carbonizan. Ofrecen una enorme resistencia mecánica y al calor, pero su reciclaje es extremadamente complejo o nulo. Ejemplos de esto son la baquelita (en mangos de sartenes e interruptores), las resinas epoxi (adhesivos y pavimentos), el poliuretano o los platos de melamina.
  • Elastómeros: Tienen una estructura molecular elástica con pocos enlaces cruzados que les permite estirarse muchísimo (varias veces su tamaño) ante una fuerza y recuperar por completo su forma original sin romperse cuando esta desaparece. El caucho natural y vulcanizado de los neumáticos, el neopreno de los trajes de buceo, el poliuretano flexible y la silicona pertenecen a este grupo, destacando por su gran flexibilidad y resistencia al desgaste.